AUTO BILD: «DFSK Seres 3: un SUV eléctrico barato (que no malo)»

By 16 junio, 2021SUV Seres 3

Vamos a tener que acostumbrarnos a las marcas chinas

A  la hora de iniciar la prueba del DFSK Seres 3, me quito las gafas de los prejuicios. Bueno, en realidad ya me las había quitado desde el mismo momento en que me bajé del DFSK F5 que probé hace unos meses y de haberme dado una vuelta en un MG ZS de 2021. Al igual que este último, el Seres 3 es un SUV eléctrico de tamaño compacto (4,38 metros) de una marca de origen Chino que no tiene por qué tener ningún complejo frente a su competencia. En serio.

Quizá te llame la atención que hable de «marca de origen chino» y no de coche «chino, por ejemplo». No es una forma de hablar para desviar el foco del origen del coche. Verás: en la marca me cuentan que el I+D se ha hecho en Palo Alto (California), que cuenta con partes de fabricantes tanto europeos como chinos y americanos, pero de primer nivel como Webasto, Bosch, Borg Warner o Valeo, y que se ensambla en China en la conocida como «fábrica de los 1.000 robots», que es una de las más avanzadas del mundo, si no la que más, como aseguran en DFSK.

Eso demuestra que «los chinos» se ha tomado en serio eso de hacer buenos productos: hace unas semanas hacía un reportaje para la revista AUTO BILD acerca de la nueva generación de modelos eléctricos chinos que van a llegar. Tras hablar con algunos representantes de varias marcas (también algún experto en el sector eléctrico), me quedó la idea de que eso de «chino», aunque suene un poco de aquella manera, no tiene nada de malo.

También  hablé con un empresario del país asiático: «Los europeos os pensáis que los chinos no sabemos hacer las cosas bien. ¿Dónde crees que se fabrican los objetos de lujo? Otra cosa es que entras en un bazar chino a comprar dos limpiaparabrisas por cinco euros cuando los de una buena marca te cuestan más de 20 cada uno».

Razón no le falta. Y lo corroboro cuando me acerco al DFSK Seres 3 antes de iniciar esta prueba. Este SUV eléctrico tiene una imagen agradable, un interior atractivo y unos materiales bastante aparentes. Los ajustes parecen estar bien, y durante el trayecto no escucho ningún crujido ni detecto debilidades en este aspecto.

En marcha con el Seres 3: empiezo la prueba

Como tengo mucha curiosidad por empezar a rodar con este eléctrico, no pierdo demasiado tiempo con el exterior. Sí echo un vistazo a los neumáticos. Aunque otros modelos van calzados con unas gomas Chao Yang SU318a, la unidad que voy a probar yo lleva unos Michelin Premacy 3. Mejor.

Como no puede ser de otro modo, inicio la marcha con suavidad. En los primeros metros me llama la atención la buena legibilidad y el diseño del cuadro de relojes digital (de 10,25 pulgadas; hay tres diseños distintos).

Los asientos eléctricos de piel son cómodos, tienen buen mullido y la postura está bastante bien conseguida. Echo en falta que el volante se pueda regular en profundidad, algo de lo que adolece también el MG ZS EV, pero afortunadamente es algo que se me olvida pronto.

El tacto de la dirección lo podría definir como suave y no demasiado rápida. Creo que en un BMW podría ser un problema, pero en un SUV de carácter urbano o interurbano, no creo que sea negativo, sino todo lo contrario: vas de A a B con facilidad y sin quebraderos de cabeza.

El Seres 3 tiene tres modos de conducción, Eco, Normal y Sport. Como es evidente, en el Sport los 163 CV y 300 Nm que tiene se entregan de manera más inmediata. En Eco todo está demasiado capado, así que opto por la configuración Normal, con la que sigo ganando velocidad con soltura.

De hecho, las prestaciones del DFSK Seres 3 de esta prueba no están nada mal. El 0 a 100 lo solventa en 8,9 segundos y acelera hasta los 155 km/h. A velocidades de autopista creo que la rodadura se mete demasiado en el habitáculo y el aire se deja notar a partir de 100 km/h, pero nada que llegue a molestar. Además, con la radio apenas lo vas a notar.

Durante estos primeros kilómetros también pude atravesar una buena zona de curvas, en general rápidas y con buen asfalto. Aquí, con las baterías situadas en el suelo entre las ruedas, los eléctricos se benefician de un centro de gravedad muy bajo que multiplica el aplomo. Al Seres 3 también le ocurre lo mismo: da seguridad y en ningún momento lo notas incómodo o fuera de su zona de confort… siempre que no fuerces el ritmo.

Interior del DFSK Seres 3: ambiente agradable

Como el coche se fabrica en China y tiene que recorrer medio mundo hasta llegar aquí, la gama es sencilla: solo hay un acabado que tiene de todo, desde una pantalla táctil de 10,25″ (como el cuadro de relojes) hasta climatizador, techo solar, asientos eléctricos de piel, pilotos full led…

Detrás hay espacio suficiente y la postura es relajada. El mullido es algo más duro que el de los asientos delanteros y la sensación de desahogo es más que suficiente. Además, descubro con agrado que en el medio hay dos salidas de aireación para las plazas traseras.

En la marca me dicen que solo se podrá pagar aparte por el color. De serie es rojo, pero si lo quieres azul, blanco o negro, tendrás que preparar 590 euros adicionales.

Lo que me lleva inevitablemente al precio del DFSK Seres 3. Probablemente haya pocos SUV eléctricos más baratos. El MG ZS es uno de ellos (22.000 euros con el plan Moves III), pero con una batería menor que le proporciona menos autonomía (263 km frente a 329 WLTP). El Seres 3 cuesta 25.495 euros con todas las ayudas y promociones posibles (incluye financiación), un equipamiento muy potente y unos acabados muy buenos. ¿La parte mala? Que otro de los SUV más baratos que puedes encontrar es el Kia eNiro de 136 CV por 21.000 euros que hace 325 km entre cargas…

LO MEJOR: Relación calidad-precio, equipamiento de serie, comportamiento dinámico suave.

LO PEOR: Tiene que luchar por hacerse un hueco.

 

FUENTE: https://www.autobild.es/