El primer viaje en coche de la historia

By 8 mayo, 2023Historia

El viaje de Bertha Benz fue un hito importante en la historia del automóvil y la movilidad. Bertha, esposa de Karl Benz, inventor del primer automóvil patentado, decidió emprender un viaje de 106 km desde Mannheim a Pforzheim en el verano de 1888 para demostrar la capacidad de su automóvil y alentar a las personas a adoptar esta nueva tecnología.

Una mujer no convencional

Bertha Benz era una mujer que desafiaba las normas sociales de la época en la que vivía. A finales del siglo XIX, las mujeres eran vistas como seres delicados que debían dedicarse a tareas domésticas y a cuidar de sus hijos. Pero Bertha tenía otras ambiciones y habilidades.

Desde joven, Bertha mostró un gran interés por la mecánica y la tecnología, algo poco común en las mujeres de su tiempo. Estudió todo lo que se permitía estudiar a una mujer en aquellos tiempos y aprendió mecánica junto a su padre en el taller familiar. Cuando se casó con Carl Benz, un hombre dedicado a la fabricación de motores, Bertha se convirtió en su colaboradora y en una importante influencia en la creación del automóvil.

Bertha no solo participaba en las discusiones sobre los diseños de los motores y los vehículos, sino que también se involucraba en el taller de su esposo, donde aprendió a armar y desarmar motores, reparar averías y hacer mejoras en los diseños.

El gran viaje que lo cambió todo

Bertha Bentz fue una mujer alemana casada con Carl Benz, un inventor y empresario que se dedicaba a la fabricación de motores. Juntos, formaron una sociedad que les permitió desarrollar un nuevo tipo de vehículo: el automóvil.

Aunque Carl Benz es acreditado como el inventor del automóvil, fue Bertha quien tuvo una influencia decisiva en su creación. En 1888, cuando el primer prototipo de automóvil estaba listo, decidió que era hora de poner a prueba el invento de su esposo.

Era un gran desafío, ya que los automóviles aún no estaban legalizados y las carreteras no estaban adecuadas para ellos. Sin embargo, Bertha era una mujer decidida, así que decidió emprender un viaje por su cuenta, con sus dos hijos de 13 y 15 años, para demostrar la utilidad del vehículo.

El viaje comenzó temprano en la mañana del 5 de agosto de 1888. Bertha tomó las llaves del taller de su esposo y partió sin decir nada a nadie, para evitar que la policía les impidiera el viaje. Ni si quiera el propio Karl Benz lo sabía, puesto que no les dejaría partir. El vehículo era un triciclo motorizado con tres ruedas y una potencia de 0,75 caballos de fuerza. La velocidad máxima era de 16 km/h y la autonomía de 80 km.

Bertha y sus hijos viajaron desde Mannheim hasta Pforzheim, un recorrido de 106 km. Atravesaron carreteras sin pavimentar, cuestas empinadas y lidiaron con todo tipo de contratiempos. El automóvil no tenía frenos, por lo que Bertha tuvo que utilizar las piernas para frenar en varias ocasiones.

 

 

 

No fue un camino de rosas

En el camino, Bertha tuvo que lidiar con problemas mecánicos, como la rotura de una correa que conectaba el motor con la rueda trasera. Para solucionarlo, Bertha utilizó su liga para improvisar una nueva correa. También tuvo que improvisar un sistema de enfriamiento para el motor, ya que se estaba sobrecalentando.

A pesar de todos estos problemas, Bertha y sus hijos llegaron a Pforzheim al final del día, después de haber pasado por ciudades y pueblos que nunca antes habían visto un automóvil en la carretera. Tardaron 12 horas. Tras todo ello, la prensa se hizo eco de la hazaña, lo que ayudó a dar a conocer el automóvil de Benz.

El viaje de Bertha fue un hito en la historia del automóvil, ya que demostró que estos vehículos eran una alternativa viable a los caballos y que podían utilizarse para viajes de larga distancia. También puso de relieve la necesidad de mejorar las carreteras y la seguridad de los vehículos.

En reconocimiento a su papel en la creación del automóvil y en la promoción de su uso, Bertha fue incluida en el Salón de la Fama de la Ingeniería de Alemania en 2011.

 

Una ruta turística muy popular

La ruta que Bertha Benz tomó en su histórico viaje se ha convertido en una popular ruta turística, conocida como la «Ruta Bertha Benz».

A lo largo del recorrido, los turistas pueden ver muchos de los lugares que Bertha visitó en su viaje. Así como monumentos y sitios históricos que conmemoran su logro. También hay varios museos y exposiciones que muestran los detalles del primer viaje en coche de la historia y la importancia que tuvo en el desarrollo de la industria automotriz.

La ruta Bertha Benz es popular entre los entusiastas de los automóviles clásicos y los viajeros que buscan una experiencia única y emocionante.

En la actualidad, se pueden hacer recorridos guiados por la ruta en coches antiguos, lo que ofrece una experiencia aún más auténtica. También hay muchas opciones de alojamiento y restaurantes a lo largo del camino, lo que permite a los turistas disfrutar de la belleza y la cultura de la región en su totalidad.