Autocasión: «Primera prueba del DFSK Seres 3, entra en la pelea»

By 24 junio, 2021SUV Seres 3

La marca china DFSK se suma al tren de la electrificación con un producto que aglutina las dos tendencias actuales: los SUV y los eléctricos. Se llama Seres 3, pretende ser el modelo aspiracional de la firma y su precio de partida te sorprenderá. Nosotros ya lo hemos conducido.

Su anuncio se realizó a principios de año y por fin hemos conducido el Seres 3, es decir, el primer DFSK 100% eléctrico que aterriza en nuestro país. Un modelo estratégico para la marca china porque entra de lleno en dos categorías de gran volumen: los SUV compactos y los eléctricos.

Según la propia firma, el Seres 3 es un modelo aspiracional que tiene cierto componente Premium y que está dotado de un equipamiento de serie completísimo. Cualidades con las que intentará captar la atención del público y a las que sumará, sin duda, el precio y los 8 años de garantía para todo el conjunto (o 120.000 km). Y es que sumando el descuento comercial de DFSK por financiar así como el Plan MOVES III, el Seres 3 se queda con un precio de partida de 25.495 € colocándose como una de las alternativas más accesibles del momento.

¿Con quién rivaliza el DFSK Seres 3?

Y aquí es donde surge la primera cuestión: ¿cuáles son los rivales del Seres 3? Cierto es que los C-SUV no están siendo tan dados a la total electrificación como sí lo están siendo los B-SUV e incluso los D-SUV. Por eso, teniendo en cuenta sus dimensiones y su rango de autonomía (de los que te hablamos en los correspondientes apartados) lo más razonable es pensar en rivales del corte del KIA e-Niro o KIA e-Soul, Peugeot e2008, Mazda MX-30, Hyundai Kona, Opel Mokka o MG ZS EV aunque la firma china también incluye incluso al Skoda Enyaq iV.

Sea como fuere, el Seres 3 no solo cuenta con la ventaja del precio, sino también de autonomía pues a excepción del propio Enyaq el resto se queda claramente por debajo. Con todo, el objetivo de DFSK es matricular en este año cerca de 120 unidades para alcanzar las 450 en un año completo. Posteriormente, la gama SUV eléctrica de DFSK se ampliará con la llegada de Seres SF5 (un SUV Coupé) y con el Seres SF7 (SUV de mayor tamaño).

Diseño: Prima lo funcional

El Seres 3 es un SUV compacto que mide 4,39 metros de largo por 1,85 de ancho y 1,65 de alto. Cotas en las que engloba un diseño funcional y de cierto toque deportivo. A destacar las llantas de 18 pulgadas o un frontal plano con una caída recta. El techo flotante en el pilar C da esa sensación de coupé mientras que la zaga es mucho más abultada que el frontal.

En ella se integran unos grupos ópticos posteriores que tienen tecnología Full LED con luz de intermitencia dinámico, algo que sorprende frente a los delanteros, que mantienen una bombilla halógena. La paleta de colores está compuesta por cuatro tonos, tres de ellos metalizados y con un coste de 590 €. El conjunto visual se completa con una altura libre al suelo de 18 cm

Interior: Muy bien terminado

El acceso al habitáculo se realiza de manera cómoda. Los asientos tienen un buen mullido y varias posiciones de regulación mientras que el espacio disponible es bastante amplio gracias a los 2,66 metros de batalla y a la ausencia de túnel central.

El puesto de conducción parece estar bien rematado, con plásticos blandos en la zona alta del salpicadero y con unos ajustes bastante buenos. Hay algunas partes mejorables como las puertas, el tacto del volante o que el hueco de carga inalámbrico tenga dos aberturas laterales demasiado grandes por las que cabe una cartera o el propio teléfono si se da una curva con contundencia, pero en líneas generales ofrece una buena terminación.

De serie parte tanto con cuadro digital como monitor central, ambos de 10,25 pulgadas. El funcionamiento del segundo es más rápido e intuitivo aunque nos resulta raro que solo opte por el emparejamiento con Mirror Link y no a través de Apple CarPlay o Android Auto. El cuadro digital propone tres configuraciones de visualización y el tránsito entre menús es algo lento. Ahora bien, no fuimos capaces de resetear el dato de consumo medio.

El sistema de climatización es monozona y se maneja mediante comandos táctiles, mientras que el dial del cambio emerge cuando el coche se conecta, al estilo de los Jaguar-Land Rover de hace unos años. Por último, el maletero cúbica 310 litros, una capacidad algo justa teniendo en cuenta sus dimensiones y sus competidores, pero que al menos palia en cierto modo con un hueco regular. Eso sí, no dispone de una zona para guardar los cables de carga.

Motor: Buena respuesta

Bajo el capó se coloca un motor síncrono de imanes permanentes que declara una potencia de 120 kW que, al cambio, vendrían a ser unos 160 CV. Cifra que acompaña de un par máximo de 300 Nm, ofreciendo así una respuesta contundente desde la arrancada. No obstante, su 0 a 100 km/h es tirando a correcto al homologar 8,9 segundos, mientras que la punta es de 160 km/h.

Su máxima potencia se conseguirá al activar el modo Sport, pues el coche se nota infinitamente más reactivo y aunque DFSK no da el dato exacto de cuánto ‘pierde’, con los modos Normal y, sobre todo, con el ECO, es mucho más sosegado.

Comportamiento: Confort y gran autonomía

En la ruta que realizamos por las inmediaciones de Madrid sacamos dos conclusiones. La primera, que es un vehículo muy cómodo para circular tanto por ciudad como por autopista. La suspensión es blanda y aunque en los resaltes ofrece cierto rebote no llega a incomodar a no ser que lo pasemos a gran velocidad.

La dirección, por su parte, es precisa y bastante directa mientras que el motor empuja con solvencia como ya hemos comentado. Los tres programas de conducción se apoyan en otros tres modos de retención en la frenada: débil, medio y fuerte. La diferencia entre ambos es notoria pero en el más intenso hemos percibido que no se puede realizar una conducción con un solo pedal, obligándonos a tener que emplear el pedal central.

No hay que obviar que hablamos de un coche pesado, pues cifra entre 1.765 y 2.065 kilos penalizándole para moverse con agilidad en tramos más revirados. Por suerte sí ofrece esa comentada dirección precisa que le permite entrar en la curva con más rapidez.

En cuanto a la autonomía, en los casi 60 kilómetros de ruta nosotros llegamos a gastar prácticamente lo conducido, algo que es muy de aplaudir para una vehículo en el que dicho detalle se va a mirar con lupa.

Equipamiento: No le falta de nada

Una de las principales virtudes de este Seres 3 es su amplia dotación de fábrica. Solo existe una versión y el equipamiento opcional se limita a la pintura metalizada, el resto de serie. Así además de los elementos ya comentados se le suman la tapicería de cuero Nappa eco (así la define DFSK), acabado Black Piano, techo panorámico practicable, cargador inalámbrico, arranque por botón, aireadores en la segunda fila, sensor de lluvia, sistema de sonido con seis altavoces y calefacción en los asientos delanteros.

En cuanto a los asistentes a la conducción equipa control de velocidad de crucero adaptativo con programador de velocidad, alerta por cambio involuntario de carril, cámara de 360 grados, control de descenso de pendientes y asistente de arranque en las mismas. El gran fallo, que esos faros principales sean halógenos.

Consumo: Diferentes potencias de carga

Y es que homologa un gasto medio de 17 kWh/100 km lo que acompañado de una batería de 53,6 kWh de capacidad neta le da para cifrar un total de 329 kilómetros. Nosotros salimos con algo más de autonomía y acabamos llegando con casi 270 kilómetros restantes alternando todo tipo de escenarios.

En lo que a la carga se refiere según DFSK admite cargas en corriente continua hasta de 65 kW por lo que se puede llenar el 80% en aproximadamente 30 minutos. Si pasamos a corriente alterna, la carga máxima es de 7,4 kW aumentando el tiempo a las 8 horas mientras que en un Green Up doméstico de 3,7 kW se tardarán 17 horas. La batería está refrigerada por líquido y tiene una garantía de 8 años o 120.000 kilómetros.

 

FUENTE: www.autocasion.com/actualidad/pruebas/primera-prueba-del-dfsk-seres-3-entra-en-la-pelea